Search
Items tagged with: esunpone
PARAFRASEANDO A LEÓN FELIPE
conozco el material
del que se compone el suelo
la base el pilar que asciende
el forjado esqueleto que da forma
al cuerpo hormigonado de los días
también el cimiento que se hinca
de rodillas carne adentro y se rinde
a la realidad a la iteración a los envases
conozco todos los cuentos
me duermen con cuentos
el cuento de la estructura
y de cómo ser humano
dentro de la asfixia y el gozne
sé que nacen cuentos afuera
aunque haya pocos nadies para encarnarlos
DOBLE VÍNCULO
veo extenderse al lince
veo menguar al lobo
veo las cunetas desbordándose
de carne picada y caucho
apoyo la cabeza en tu tripa
y escucho tus entrañas
oráculo de lo vivo
tensión de lo cruento
me aturde pertenecer a este hambre
ser para esta inercia
FÁBULA DE LA MADRE
se llama tiene un nombre en el primer cajón
de la mesilla de noche el miedo tiene
la costumbre de volverla melancólica
un collar de perlas buenas
un collar de coral rojo
un yugo
aprensiones cámbricas y cumbres mochas
un hijo
una hija
un marido
una vida
laboral sobre la espalda
manos garfios artritis azúcar
la emoción roja la saliva
toneladas de silencio
huevo frito para dos
colchón de borra
una esclava de oro
se llama madre y tiene un pasado
del que no habla un bote con dientes
de leche de rabia de abandono de resistencia
FÁBULA DE LA MÁQUINA DE HACER PROMESAS
como churros aceitosos indigestos
como única opción
como final feliz de los sueños sin salida
como la mala fama de la carcoma
depende de los morros la intención
que repite la promesa
de un padre astilla de tu cuerpo
no pasa nada si se rompe
el hilo que hilvana realidades con fantasmas
como la cadena de montaje de las perlas
como la lágrima para condimentar arroces
como el final falaz de los objetivos cumplidos
como la trola de los hombres con corbata
GUARDEN SILENCIOS
un contacto prolongado
jambas mudas que sostienen
ese espacio sin nada capaz de contener
lo posible la yesca de lo siguiente
la curiosidad que resucitó
al gato a la liebre que salta al árbol
a su aire que hoja que cae y desparrama
el tiento de la raíz que descubre
camino entre las rocas y llega
maté lo inminente para quedarme
solo y tras la disolución del pánico
se izaron y reconocieron añicos
partes dislocadas de un mismo asombro
este hatajo de alambre y tendones
empecé
tegumento sin forma
concedí
a cada inicio su arcano
sobre los huesos otra vez
de puntillas hacia el estruendo
la piel y el vaho
de una civilización que renuncia
concédete el derrumbe
deja de sostener arquitecturas
palacios
sobre el pecho ciénaga
permite que la hiedra trepe
hasta que alcance el corazón
y lo estrangule
el perdón interesado
el esfuerzo como arma fortaleza
como zanahoria
la lengua muriendo como siempre
en las bocas fauces prescriptoras
en la parte estrecha del discurso
acabándose
negando oxígeno y territorio
a los desertores que no desconocen
que no tienen que no entienden
vergüenza culpa miedo subsistencia
el perdón como diana
la baba perorata sobre el imperio
levantado con qué sudor dime con el coágulo
de quién con la muerte prematura de la carne
la palabra bala
imparable cerril incapaz
de contener la idea de puente o de hermano
morir sin conceder alivio que valide
su rapiña obligarlos a mostrar la dentadura
sus bolsillos intenciones objetivos
la sustancia moral que los sostiene
que se tengan que asomar a nuestros huesos
y teman no entender la forma
que tenemos de hablar las alimañas
son muy pocas cosas
el claro el deseo fuera del molde
el reflejo los puentes
regazos abrevaderos el hielo
encontrar otro camino
las leyendas tus manos
caer la deriva abrir los ojos
muy pocas cosas
que van mutando
y todas caben en el poema
en la palma misteriosa de la lengua
donde nadie puede
ahogarlas en argumentos y explicaciones
ensayar el desierto
como una camada de fieras
que juegan a su primera muerte
no este disimulo de neón
donde arden los cuerpos y se desperdician
las madrigueras y las fábulas
parece la misma sangre
pero si atiendes al ritual
si consigues resistir al artificio
verás que una es espesa y aséptica
y la otra es solo vida que cambia de cuerpo
en la ilusión de lo urgente
hacer centrífugo inercia
ovillos de pánico soldados
dispuestos a empuñar el idioma alienígena
la grieta sin verbos
los nombres sin fisuras
la palabra incapaz
sobre algunos cuerpos el poema
deposita cierta calma
unos instantes sin velo
llave de bosque túmulo sin cadáver
poder
mirar sin entender
balbuceos pies que se arrastran
en el páramo comienza la sangre
haber perdido la costumbre
curiosidad y manos sucias
desde algunos poemas el cuerpo
olvida los ángulos y vuelve
a tener voz
para permanecer en silencio
creo que a menudo demasiadas veces
rueda de hamster molino bucle
fuego de imitación que crepita con interferencias
repetimos
boca de ancestro en la yunta
lo que dijo la voz
sin cuerpo
que se hizo filo en las lecciones de padre
gota de agua turbia
aguja roma
esclavo que barre hacia dentro del hogar
todo el polvo de palabra lastre
y en el corazón de la caja
piel de charol una serpiente
constrictora que mata de sueño
que aburre a la presa
hasta que termina
por abrir la boca altavoz
de la condena que rellenó de serrín
las entrañas libres para domesticarlas
repetimos
apretamos
la serpiente
las costumbres
el miedo a no ser portadores
repetimos
para que los atajos terminen
siendo callejones sin salida
ayúdame
sosten en tu boca este grito
tan sencillo
pero que no pude levantar
de entre el cacareo y las monsergas
ayúdame
que después buscaremos en tu garganta
el cincel que acribille las lecciones
no es el rosario ni el ángelus
que rezaba mi abuela
no es la salmodia de mi madre
mientras tiende el lienzo blanco
de las sábanas en el patio trasero
no es la tierra que mi sobrina se lleva a la boca
pero también rezo
sin saber a quién pido
unas briznas de sosiego
y el valor para enfrentar
a los que quieren imponer las devociones
cuando veas a otro
perdido como tú en la acera
cuando ese otro se acerque
a preguntarte dónde
queda la calle Espejo
intenta ser amable y no pises
el puente unbilical que os enlaza
no hace falta que lo lleves a cabrito
al portal donde lo esperan
pero recuerda cuantas veces
estuviste náufrago
envuelto en coyunturas anteopófagas
y rezaste a las olas para no ser
el único a la deriva
digo para acercarme
a la confesión y el hallazgo
palabras simples
puentes
manos que giran pomos
digo para emborronar los intereses
para que me veas
bengala bisectriz de la noche
digo para que sepamos buscarnos
a veces digo
me perdonen ustedes
solo para comprobar
que la piedra es capaz de chispa
que el mechero aún enciende
y que dentro de lo dicho
queda antorcha y fogonazo
digo como el niño
que arroja una piedra a la superficie
del lago para asegurarse
de que el hielo resiste
el peso de sus ganas
también sé decir que la tabla
con los restos de verduras y las mondas
de las papas y las hojas pochas de col
llevan varias horas en la encimera
esperando a que alguien ordene
la cocina y sus inercias
a veces anudo la lengua
al misterio despelichaso
y me engolo para perderme
entre ideas fractales y agujeros
y digo rey cuando quisiera hablar
del pie caliente en su pantufla
a lo que voy que sé decir
casa y quedarme en la vibración
callado
imaginar los jarrones
el relleno de los colchones
la disposición de los cubiertos en la mesa
sé acurrucarme en lo que la palabra no cuenta
quedarme en la casa
escuchando chisporrotear
vuestros regazos
la línea clara
tan obtusa
bajo el ángulo erizado
y lo que queda del intento
tras años reducidos a este fin
de semana en el alfeizar
imitando el canto del jilguero
y también negando su jaula
que el poema salte
se escurra tarde abajo y nos caliente
los tobillos que crepitan
anticipando los pasos clónicos
de mañana tras el café hacia el limbo
ritual de los curritos
que el poema nos acoja
y nos recuerde
la amplitud de lo real tras los decálogos
NO INSISTAS
como no puedo hablar de la piel
viscosa del tiempo
que se alimenta de los rostros
apilados en fila esperando
turno para ser
víctimas cómplices manijeros
como no sé hablar del dolor
y de lo que cansa
tener pies solo para la superficie
me escondo a plena vista
anido en la bóveda del daño
dejo que el cuento me surque
me atropelle acampo en la querencia
abrevo en las palabras huecas
las remuevo dejo que despierten
como no encuentro la grieta
me abrazo las rodillas me dispongo
a ser solo un nadie que contempla
hablo de la gente que se besa
sin nada dentro sin planes
solo para sostener el placer
y para encontrarse
hablo de la curiosidad gorrión
de siete puntas pájaro invertido
arma de bronce óxido
que no para de picotear
aunque solo quede ruido
hablo de los niños inventando
el juego del escondite
niños científicos lamiendo
el disimulo y la magia
hablo para encontrar
lo que aún no puede consumirse
la palabra deja de decir
no insisto
espero a que lo real se recupere y recubra
la superficie
atestada de discursos y hombres bala
las puertas volverán a dar a lo posible
huyo quedándome
sin la costra y el deseo
abandono la palabra tundra
regreso al ser destartalado
no mirar cuando la boca
defeca el barro
con el que se moldea la palabra
parcial repleta de huecos
la palabra ánfora colmada de bilis
no quedarse a esperar la grieta
izarán uno a uno los recuerdos
lastrarán las balsas prohibirán
nombrar las aristas
nos llenarán de luz melosa
hasta que nada pueda
flotar en la superficie
solo tendremos nuestro peso
la esperanza de una playa sin vigías
de un afuera sin despachos
para que los cuerpos a la deriva
puedan encallar en un afuera
desprovisto de instrucciones
será suficiente con salir
?
hay tantas cumbres que son cloaca
promesas inquebrantables que terminan
en un documento hecho trizas
y cómo abandonar los cuerpos
los personajes
los molinos
las ebulliciones
?
demasiados escenarios
territorios que son túnel que son lija
demasiados hilos puentes
manos que tantean embarcaderos
pies
que se hunden
recuerdas cuando éramos
capaces y todo el tiempo lumbre afuera
era un contenedor de frutos deshuesados
?
lo sé porque fui roce
me acometió pude sentir
el claro el centro la indiferencia
necesito volver al laberinto
al corazón repleto de pérdida
extraviarme y divagar
no impostar explicaciones
olvidar las salidas
será suficiente
esta apariencia de esclavo
para evadirnos
?
recuerdas alguna sorpresa sin frustración
?
existe la forma sin peajes
?
pasar de vez en cuando
por el trastero desempolvar
la cuna la herida que hoy
es cicatriz con nombre veleta
para jugar los bandazos
excusa para salir al diluvio
ir a anidar al que fuiste
para llevarle verdad y apoyo
no pasa nada mereces
llegar tener hacer puedes
desprenderte de la costra
apearte de las listas infinitas
renunciar a la huella en el mármol
puedes inventar los verbos
ven recuesta lo centrífugo
en este dolor capaz de mostrarse
asómate desde mí al que serás
quédate en la calma
estás bien no pasa nada si se nota
descansa estoy contigo
fuera del mí el mundo
a la espera de nadie
hasta donde llega el yo
un ancla y mucho miedo
aquí se pone el sol
al final de los labios
el silencio o el estigma
desde los espacios que entregamos al poder
llegan mensajes cifrados
alguien quedó para cultivar en las cenizas
formas que puncen el bucle
me pasa poca cosa
solo que me estoy acabando
solo que ya no quepo
solo que fui expulsado y lo celebré
me pasa
la realidad por encima
disimulo asiento amago
y cuando nadie vigila me pierdo
recupero la cueva del invierno pasado
me pasa que no sé explicar
lo que me emociona
la palabra perdiendo su tino
o el viento zarandeando las adelfas
la pátina de ruido ese rizo erizado
que se engarza
y nos enrosca hasta quebrarnos
el roce de lo sensato
atenazando las gargantas
el derrumbe de los callejones
la imitación del cielo aséptico
en el cuerpo ciudadano
la costra de herrumbre esa lasca
que infecta de inercia
la mano que palpa
en busca de asideros